En un estudio comparativo de desayunos idénticos excepto por el tipo de pan, científicos de una universidad sueca descubrieron que, quienes comían pan de centeno, tenían menos hambre al cabo de ocho horas que los que comían pan de trigo.
Los investigadores opinan que los compuestos creados cuando la fibra del centeno se fermenta en el colon podrían contribuir a la sensación de saciedad.