DESMONTAMOS 15 MITOS SOBRE COMO PERDER PESO Y TE COLOCAMOS EN EL CAMINO CORRECTO
MITO 1
TIENES QUE RENUNCIAR A TUS COMIDAS FAVORITAS
Tonterías. Puedes comer lo que quieras, pero sin pasarte de cantidades.
Una dieta saludable ha de ser equilibrada. Si te privas de los placeres, tu resolución de perder peso probablemente se desmorone.
El azúcar , por ejemplo: en exceso no es bueno para una dieta saludable pero si añades un poquito a tu plan para perder peso te sentirás menos miserable y tendrás más ganas de seguir adelante. Con las grasas pasa lo mismo. Incluye algunas grasas vegetales saludables en tu comida (como el aceite de oliva o los frutos secos) y te sentirás más satisfecho y menos tentado de atiborrarte a opciones poco sanas más tarde.
MITO 2
NADA DE PICAR ENTRE HORAS
Tu abuela solía insistir en que hay que hacer tres comidas al día sin picar entre horas, pero el pensamiento moderno es que los tentempiés adecuados, como la fruta y las verduras, te pueden venir bien. Mientras mantengas el consumo de calorías en un límite saludable (entre 2.000 y 2.500 al día para un hombre de 80 kg.), puedes repartirlos como te venga en gana.
Un yogur bajo en grasas o una manzana jamás le han arruinado la dieta a nadie, pero podrían mantener estable el nivel de azúcar en sangre e impedir que te den antojos que hagan que te zampes todo lo que veas antes de que el primer bocado te llegue al estómago. Ten en cuenta que el sentimiento de culpa y fracaso cuando intentas mantener una dieta imposible puede llevarte a rendirte, a atiborrarte y perder la autoestima, por no mencionar la recuperación de los kilos perdidos.
MITO 3
EL POMELO, LA SOPA DE COL Y EL APIO QUEMAN GRASAS
Ningún alimento “quema la grasa”. Algunos con cafeína (como el café, el chocolate y los refrescos de cola) pueden acelerar marginalmente el metabolismo (la tasa a la que trabaja la maquinaria de quemado de calorías del organismo) durante un rato, pero no harán que pierdas peso. Si durante una semana no comes nada más que apio probablemente perderás peso al principio, pero sólo porque no estarás comiendo nada más, no porque el apio queme grasa.
Las dietas de este tipo no son saludables porque no proporcionan todos los nutrientes necesarios. Además ¿de verdad podrías pasarte el resto de tu vida comiendo apio? Y otra cosa a tener en cuenta: si el consumo de calorías cae en picado, el organismo comenzará a pensar que entra en modo inanición, provocando que el metabolismo se ralentice temporalmente. Así que lo único que conseguirás privándote es ralentizar el proceso de pérdida de peso. Y cuando regreses a la realidad y vuelvas a comer normalmente, esos kilos retomaran posiciones. Además, perder mucho peso muy rápido no es saludable, ya que reduces tu metabolismo basal, lo que provocará que ganes peso más rápido que cuando dejas de hacer dieta. Y recuerda: procura no perder más de medio kilo a la semana.
MITO 4
LAS DIETAS DE COMBINACION DE ALIMENTOS SON MILAGROSAS
Algunas dietas se basan en a estúpida idea de que el sistema digestivo no puede procesar los alimentos mezclados. Afirman, por ejemplo, que las proteínas y los carbohidratos chocan, causando problemas digestivos y aumento de peso. Es una idiotez. Pocos alimentos son proteína o carbohidratos en estado puro: la mayoría son mezclas. Y las enzimas digestivas son lo bastante listas como para descomponer todo lo que comas, ya sea mezclado o separado.
MITO 5
LAS DIETAS PROTEINICAS BAJAS EN CARBOHIDRATOS SON UNA FORMA SALUABLE DE PERDER PESO
Todavía se desconocen los efectos a largo plazo en la salud de estas dietas. Lo que sí se sabe es que obtener la mayoría de las calorías diarias de proteína de carne, huevos y queso no es una dieta equilibrada.
Desventaja número uno: demasiada grasa aumenta el riesgo de enfermedades cardiacas.
Desventaja número dos: poca fruta, poca verdura y pocos cereales integrales llevan a padecer estreñimiento por falta de fibra y aumentan en gran medida el riesgo de padecer ciertas formas de cáncer.
Mucha proteína y pocos carbohidratos también pueden provocar una acumulación de grasas parcialmente descompuestas, llamadas cetonas en la sangre, causando elevados niveles de ácido úrico , un factor de riesgo para la gota y las piedras de riñón. Y por si fuera poco. Los efectos secundarios de la acumulación de cetonas son mal aliento, dolores de cabeza, náuseas y mareos.
MITO 6
SALTARSE COMIDAS ES UN GRAN MODO DE PERDER PESO
Tienes un amigo delgado que “nunca tiene tiempo para desayunar”, así que te parece un plan genial. Pero hay estudios que demuestran que la gete que se salta comidas tiende a pesas mas que los que no, posiblemente porque luego les entra mucha más hambre y se dedican a picotear. Cuando e saltas comidas, tu cuerpo entra en modo preservación y tu metabolismo se ralentiza como ya hemos visto en el Mito 3.
Y eso hace que sea todavía más difícil perder peso. Comer tres veces al día y picar dos o tres veces ayuda a mantener el hambre a raya y a matar el gusanillo. También estabiliza el azúcar en sangre, siempre y cuando comas equilibradamente y no te des las galletas.
MITO 7
TODO EL ALMIDON ENGORDA
Para nada. Muchos alimentos ricos en almidón (e pan, el arroz, la pasta, los cereales, las patatas y las judías) realmente tienen poca grasa y son bajos en calorías. Lo que mata es tomarse una ración que podría alimentar a una manada pequeña de elefantes, o mezclarlos con acompañamientos muy grasos con muchas calorías como la mantequilla, la nata o la mayonesa.
La verdad es que los alimentos ricos en almidón, o carbohidratos complejos son
una fuente importante de combustible listo para usar en tu organismo . Por eso los nutricionistas recomiendan que compongan entre el 45% y el 55 % de la dieta. Sin embargo, como con todos los alimentos , si el consumo de calorías excede tus necesidades, el exceso se almacenará en forma de grasa.
Por otro lado, no todos los almidones son iguales. Los que tienen un índice glucémico (IG) elevado, como el pan blanco, las patatas fritas y los dulces te dan un breve pico de energía; los carbohidratos con un IG bajo como el pan de centeno integral, e arroz integral, las judías cocidas y las manzanas hacen que te sientas lleno más tiempo, con lo cual comes menos.
Además, una dieta rica en carbohidratos sobre todo los almidones de azúcar y refinados con un alto IG, puede causar la secreción de insulina, la hormona que promueve la acumulación de grasa, sobre todo en la zona de la tripa, y retrasa el proceso de quemar la grasa.
MITO 8
ALEJATE DE LAS GRASAS COMO DE LA PESTE
Aunque la grasa tiene el doble de densidad de calorías que los carbohidratos y las proteínas, es una tontería evitarla porque al final querrás comerte un caballo entero con montura y todo. Las grasas hacen que te sientas lleno por más tiempo porque evitan que el estómago se vacíe demasiado rápido.
El cuerpo debe absorber cierta cantidad de grasas para funcionar adecuadamente, concretamente, un tercio del consumo de calorías debería proceder de la grasa. Una dieta baja en grasas puede resultar en sequedad de piel, heridas que no se curan adecuadamente, funciones inmunológicas reducidas y deficiencias vitamínicas. Las grasas vegetales (aceite de oliva, frutos secos y aguacate) y las grasas Omega-3 (de pescados grasos como las sardinas, la caballa y el salmón son buenas fuentes de grasas esenciales. Incluso hay estudios que defienden que los Omega-3 ayudan a perder peso.
Un mito parecido es que los frutos secos tienen mucha grasa, así que hay que evitarlos si se quiere perder peso. La verdad es que los frutos secos, en pequeñas cantidades pueden ser parte de un programa saludable de pérdida de peso porque contienen grasas insaturadas que no obstruyen las arterias. El tamaño de las raciones es crucial, sin embargo, así que no te zampes un kilo de cacahuetes tostados en piloto automático mientras ves el partido del Domingo. Si un puñado no basta, échalo en ensaladas o en los salteados de las verduras.
MITO 9
TODOS LO PRODUCTOS LACTEOS ENGORDAN
No es cierto. La leche desnatada o semidesnatada, y el queso y el yogur bajos en grasas, son tan nutritivos como los productos lácteos con toda su nata. Siguen conteniendo proteínas para generar músculos, y ayudar a los órganos a funcionar correctamente y tienen calcio para reforzar los huesos pero contienen menos grasas. De hecho, hay estudios que apuntan a que el aumento del consumo de calcio al hacer dita mejora la pérdida de grasa y fomenta la creación de músculo.
De todas formas, lee bien las etiquetas de los productos. Por ejemplo, el supuesto queso de untar bajo en grasas contiene nada menos que 21gr. de grasa por cada 100 gr. De producto.
Con menos de cinco gramos de grasa por cada 100 de producto, el queso fresco desnatado o semidesnatado es obviamente la mejor opción.
MITO 10
NO TIENE GRASA ASI QUE PUEDO COMER LO QUE QUIERA
¡Falso! “Sin grasas” no significa “sin calorías”.
Aunque los alimentos bajos en grasas o sin grasas suelen tener menos calorías que sus equivalentes grasientos, muchos contienen azúcar añadido o espesores de almidón para mejorar el sabor y la textura cuando se les extrae la grasa. Esos ingredientes añaden calorías. Por templo, las gominotas no tienen grasa, ¡pero 100 gramos contienen las mismas calorías que seis rebanadas de pan!
MITO 11
NUNCA COMAS POSTRE
La privación ha sido la ruina de más de una dieta, así que no te cortes y de vez en cuando toma un postre pequeño para satisfacer tus ganas de dulce así tendrás más posibilidades de no renunciar a tu dieta. Pero no te pases: piensa que es una recompensa, no un fijo. Una o dos veces a la semana es razonable: escoge bien las ocasiones, planifícalo, y no te saltes luego una comida por sentirte culpable: así no te privarás tanto como para echar por tierra toda la dieta y atiborrarte con un cargamento de pastel y helado.
MITO 12
BEBER EN LA COMIDA ENGODA
La suposición aquí es que el fluido diluye los jugos digestivos y las enzimas, ralentizando la digestión y acumulando exceso de grasa corporal. Craso error. De hecho, beber agua en la comida mejora la digestión y te ayuda a sentirte lleno antes. Obviamente, el alcohol engorda porque contiene muchas calorías, pero eso funciona tanto si bebes en la comida como si no.
Para acelerar la pérdida de peso inicial, intenta no tomar nada de alcohol o reducir a la mitad lo que tomes actualmente. Tu cinturón notará los beneficios.
MITO 13
DA IGUAL HACER DIETA LO IMPORTANTE ES HACER EJERCICIO
Lo sentimos. Hacer ejercicio exclusivamente no quemará las bastantes calorías como para que pierdas peso si luego no paras de comer. Si te metes una doble hamburguesa con queso y patatas entre pecho y espalda, tendrás que caminar rápido durante cuatro horas para quemarla. ¡Cuatro horas! A menos que te cortes también con lo que tragas, no hay tiempo en el día para perder peso sólo con ejercicio, así que el peso que te sobra no te dirá adiós.
MITO 14
EL EJERCICIO TIENE QUE SER INTENSO SI QUIERES PERDER PESO
Eso no es así. Aunque es buena idea hacer deporte entre tres y cinco veces a la semana con intensidad moderada para mejorar la salud cardíaca y quemar grasa, toda actividad física es buena. Cualquier movimiento que hagas aumenta la cantidad de calorías quemadas y en última medida contribuye a la pérdida de peso.
MITO 15
EVITA EL ENTRENAMIENTO DE RESISTENCIA SI QUIERES PERDER PESO
¿Quién te ha contado eso? Aunque el ejercicio aeróbico quema más grasa, las ventajas acaban cuando dejas de hacer deporte. Pero el ejercicio de fuerza ayuda a crear más músculo, y las células musculares son metabólicamente ocho veces más activas que las de grasa. Esto significa que el músculo quema más calorías que la grasa, aunque te quedes sentado. Como el músculo pesa más que la grasa, generarlo podría hacerte aumentar inicialmente de peso ligeramente, pero también quemará más grasa y dinamizará tu forma a largo plazo.
Lo ideal sería que hicieras ejercicios cardiovasculares como caminar, correr o nadar a una intensidad moderada (en otras palabras, que puedes hablar con tu compañero), días a la semana. A eso súmale dos sesiones semanales de ejercicios de fuerza para generar músculo. Cualquier tipo de resistencia sirve: levantar pesas, usar gomas elásticas, flexiones y sentadillas. Incluso las tareas de la casa que requieran agacharse o levantar peso te pueden venir bien.