Para rendimiento es mejor separar las sesiones, sobre todo cuando las sesiones de cada cualidad son largas.
Los deportistas de élite entrenan en dobles sesiones de mañana y tarde, son requerimientos mayores y lo más importante, se dedican por completo a su deporte y tienen tiempo.
Pero si tu objetivo no es la competición, no tienes mucho tiempo disponible y tus sesiones no son muy prolongadas, yo apostaría por realizar las sesiones seguidas tal y como lo estás realizando, primero la fuerza y posteriormente el cardio. De esta forma, conseguirás involucrar significativamente a las grasas como combustible energético ya que el entrenamiento de fuerza previo degrada el glucógeno y durante el trabajo cardiovascular posterior nuestro organismo acudirá a las reservas de grasa, si separamos las sesiones, nuestro organismo repone las reservas de glucógeno gastadas y en la sesión de la tarde no recurriríamos de forma tan fácil a las grasas.
Como resumen, si tu objetivo es quemar grasa, entrena seguido el cardio después de la fuerza, si es el rendimiento deportivo con largas sesiones divide los entrenamientos o también está la posibilidad de realizar la fuerza un día y el cardio otro día separado. Tú decides.