Los alimentos congelados –materias primas o comidas preparadas y listas para servir– son parte de la cultura de aquellos consumidores que buscan abastecerse de "calidad, soluciones y servicios". Sin embargo, los productos de la huerta son los que más dudas despiertan en los clientes. ¿Serán frescos? ¿Conservarán sus nutrientes? ¿Y el sabor? La industria del congelado de vegetales aclara dudas e informa sobre un proceso cuyo resultado final puede llegar a ser superior al expuesto en los cajones.
a. Los vegetales para congelar se cosechan en el mismo lugar en que se congelan, y a través de un proceso de pocas horas –selección, limpieza, corte– se almacenan en cámaras de -25ºC.
b. En esos pasos se respetan los tiempos de maduración y sólo el frío (que detiene la descomposición de los alimentos por debajo de los -18º) es el guardián de sus atributos, sin recurrir a conservantes ni agregados químicos.
c. Estudios nutricionales demostraron que la vitamina C se mantuvo más alto en los vegetales congelados que en los frescos, debido al tiempo transcurrido durante el transporte, almacenamiento y exposición.
d. Se pueden cocinar sin descongelar.
e. Admiten todos los métodos de cocción y son de larga duración en el congelador.
Por Miriam Becker.